Acabo de finiquitar un error en la moderación de comentarios del gestor de bitácoras Gesbit. Hasta hoy, no se moderaban los nuevos comentarios de los autores que ya tuvieran algún comentario publicado y aprobado. Como sabes Gesbit cuenta con una opción para moderar comentarios o no hacerlo.

Por defecto los comentarios tienen que ser moderados antes de publicarse realmente, pero, hasta hoy, como digo, si el autor de un comentario ya tenía publicados algunos en Gesbit, mejor dicho, si tenía ya algunos comentarios aprobados, directamente se publicaba su nuevo comentario, sin ser previamente moderado.

Ahora bien, ¿qué ocurría en el caso de que un autor contara con comentarios publicados y aprobados, pero, de repente, un día, se merecía que se le desaprobara un comentario? Pues ocurría algo erróneo, porque, al tener dicho autor comentarios publicados y aprobados, su comentario pasaba el filtro de moderación.

¿La solución? Pues hombre, podía optarse por desaprobar todos los comentarios de un determinado autor, pero, he optado por otra solución. Ahora, si el autor de un comentario tiene un sólo comentario sin aprobar, aunque tenga doscientos aprobados, habrá de pasar el filtro de la moderación, si es que está activada la opción de Gesbit correspondiente.

¿Verdad que parece razonable? Por el motivo que sea un autor se gana el suspenso de un comentario. Pues bien, sus comentarios tendrán que ser moderados en el futuro. Si el autor "rectifica", por decirlo así, puede borrarse el o los comentarios no aprobados, y hacer borrón y cuenta nueva. En el momento que no tenga ningún comentario sin aprobar sus comentarios se publicarán en el acto.

En cuanto tenga un solo comentario sin aprobar, su comentario habrá de pasar por el filtro de la moderación. No como antes, que si el autor tenía un solo comentario aprobado, aunque en otros publicara burradas, sus comentarios se publicaban en el acto, lo que no parece que tenga que ser así en modo alguno. En fin. Me congratula pensar que hoy he añadido a Gesbit algo más que creo merece la pena.